Una misma familia
Toda persona es libre de expresar su identidad, de vivir su sexualidad y de formar una familia; toda persona merece llevar una vida digna. Pese a las diferencias que puedan saltar ante nuestros ojos, seguimos siendo iguales, puesto que somos seres humanos; por lo tanto, compartimos los mismos derechos y los mismos deberes. Los Aplica condiciones y restricciones no existen en este caso, pertenecemos a una misma especie.
Cada quien posee sus convicciones y es libre de poseerlas, pero eso no nos da pie para traspasar el ámbito personal; si así fuera, lo primero se vendría abajo. Los derechos son los pilares que sostienen nuestra sociedad, nos mantienen a flote y es nuestra responsabilidad protegerlos, nadie más puede hacerlo.